No sé si empezar por mis cosas o por las de mis hijos...
Pensándolo bien creo que no hace falta que te cuente nada, sé que en cada movimiento has estado de alguna manera presente.
Te contaré algo que creo que debes saber.
Sigues presente en toda mi vida porque así lo he querido.
Me he cambiado de piso y tu mueble y tus cañas han venido con nosotros, una cosa tengo muy clara, allá donde vaya va a venir conmigo y va a tener un lugar importante en mi hogar.
Me he cambiado de trabajo, no te hagas el despistado, sé que lo sabes, sé de sobras que interferiste por mi, sinó como te explicas que fuera en el maravilloso mundo del jamón del bueno? Sólo tú eres capaz de eso, solo nosotros sabemos tu relación con el jamón, sólo nosotros recordamos tu cara cuando llegabamos a casa y sacabas ese jamón, cortabas siete quilos y nos lo teníamos que comer si o si, fuera la hora que fuera, sólo yo recuerdo aquel dia en el que me llevaste a la xarcuteria y me hiciste escoger uno para que yo también tubiera uno en mi casa por Navidad.
Alucinarías si vieras cuánto sé ahora de jamones yayo...
Ayer hablando con la Raquel de cuanto te echábamos de menos, le dije algo en lo que creo firmemente. Sé que estarías super orgulloso de mi, siento que todo lo que hago lo hago pensando en qué me dirías tú, y así actúo, siento que debo de seguir luchando porque eso es lo que tu me dirías que hiciera, y aunque a veces me fallen las fuerzas no voy a dejar de hacerlo, te lo prometí en su día y lo voy a cumplir.
Intento trasladarles eso a mis hijos, no es facil, pero no me canso, como no te cansaste tú.
La mama está bien, estoy convencida que te echa muchísimo de menos pero no lo dice. Es una guerrera y también sigue luchando por todos nosotros.
A la yaya se le sigue estropeando la tele sin que ella haya tocado nada, ya sabes... así que tranquilo, la mama la cuida aunque a veces la saque de quicio.
El tete, ha dejado de ser un niño hace ya mucho, ahora es un adulto responsable, un gran cocinero, que creo sinceramnete, que ahí tu también tienes mucho que ver... de casta le viene al galgo...
A veces, me vengo abajo. A veces, me gustaría tanto que estubieras a mi lado, pienso en la de veces que hubieras venido a verme al trabajo, en la de jamones que hubieras comprado. Pienso en la de veces que hubieramos ido a las Planas, o en la de veces que hubieramos ido a pescar, en como les hubieras enseñado a los niños a coger pulpos o nécoras entre las rocas... me cuesta aceptar que eso no pasará.
Ya voy a ir terminando, tengo que hacer la comida...
Yayo:

3 comentaris:
Que bonitoooo😍😍😍❤️❤️❤️😇😇😇😇😇
❤️
❤️
Publica un comentari a l'entrada